Un Corazón Danzante de María

Un Corazón Danzante de María

Karla Leal Soto •

El domingo 21 de mayo celebramos en Monterrey los 15 años del Santuario María Camino al Cielo. Durante la misa, recordé la bendición de la Ermita, cuando yo aún estaba soltera. Luego me transporté a la bendición del Santuario… Ya me había casado e iba embarazada de María Regina, mi primer hija. Y reflexionaba en cómo habían pasado estos 15 años del Santuario y todo lo que la vida me había regalado. Ahora iba con Gonzalo mi esposo y dos hijas que llevan el nombre de la Mater: María Regina y Eugenia María, las dos en honor a Ella.

¿Qué sucederá los siguientes 15 años? ¡No lo sé! Si tengo suerte, en 15 años iré cargando algún nieto o nieta, o nos subirá algún yerno en su carro. O me conectaré por Skype con mis hijas que estarán viviendo fuera para que vean la misa del 30° aniversario, o no sé… tal vez otro tipo de bendiciones que no logro imaginar.

Una danza constante con la mirada puesta en María

Lo único que le pido a María es que nos siga acompañando en este caminar por la vida, que nuestra estancia en este mundo sea una danza constante, donde siempre tengamos nuestra mirada puesta en Ella, y Ella a nosotros en la suya… “¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?”.

Gracias, Corazones Danzantes de María, por permitirme formar parte de este grupo. ¡Es un privilegio con el que, de manera muy particular, le demostramos nuestro amor a María!

 

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