Inicio del Año del Padre

Inicio del Año del Padre

Paty López

Me enteré por las redes sociales con anticipación, que se celebraría en todo Schoenstatt un Año del Padre José Kentenich el 15 de septiembre preparándonos para conmemorar el próximo año los 50 años de su partida al cielo.  Eso me motivó a buscar información sobre el para conocerlo mejor y así me encontré con varios sitios de Schoenstatt en el mundo en los que se intensificó el compartir sobre el Padre y su vida y tuve oportunidad de ver algunos videos de entrevistas y testimonios de personas que lo conocieron y lo trataron, de leer reseñas sobre algún momento particular, etc.

Me emocionó conocer más de su sencillez, su humildad, su delicadeza, la forma en que trataba a las personas, su gran capacidad para transformar en obras su fe, la manera en que con su carisma Dios le permitió visualizar la realidad que hoy vivimos y la forma en que su pedagogía se avoca a prepararnos para verdaderamente ser esos hombres y mujeres nuevos para el mundo.

Tanto que aprender y descubrir a través de sus escritos, tanto que trabajar en mi persona, en mi espíritu, me lleno de entusiasmo. Por lo pronto di seguimiento a la Novena que proponían en un sitio “Secretariado del PJK” y me ayudó a acercarme a él y tenerlo muy presente rumbo a la celebración que aquí en Monterrey sería el dia 18 de septiembre justo en un dia de Alianza.

Despertar ese lunes 18 y recordar lo que estaba programado, me lleno de gozo y de energía. Unos buenos amigos me ofrecieron llevarme al Santuario para la celebración ya que mi esposo no iría lo cual le restaba un poco a mi entusiasmo.  Pero Ella, a última hora, me regaló la sorpresa de que se decidiera a ir conmigo a vivir lo que estaba preparado.

“Vámonos temprano” me dijo y así lo hicimos.  Fuimos de los primeros en llegar, eran cerca de las siete de la tarde y encontramos la estatua del Padre Kentenich rodeado de flores en medio de un hermoso atardecer, con una brisa fresca y un silencio lleno de paz. ¡Qué maravilla!! Nos sentamos un rato frente a el compartiendo nuestro gozo y luego, fuimos al Santuario casi vacío en ese momento, en donde estaba Ella, nuestra Mater esperando a sus hijos igual que siempre con su mirada pura y amorosa. ¡Qué bien se está ahí!!

Empezaron a llegar de poquito en poquito un buen número de hermanos en Alianza y amigos que deseaban también vivir ese momento.

Inició la celebración dirigida por el P. Stefano, siguiendo el Rito preparado y en el que se nos invitó a meditar ¿Cuál es para mí la misión del Padre que yo me comprometo a vivir?  para presentar como ofrenda en la Eucaristía nuestra respuesta en una papeleta.

Comentamos sobre el PJK, que es un gran regalo para la Iglesia y nuestro tiempo y que nosotros creemos en su misión, su persona y su santidad. Se recordó el ideal Nacional “Familia Guadalupana, en Alianza Fiel a la Misión del Padre” el cual estamos todos invitados a conquistar en este año y entonces el P. Stefano nos recordó cómo, en su tiempo, el PJK necesitó aliados para tirar el carro de victoria de la Madre tres veces admirable y hoy NOSOTROS somos invitados a ser esos aliados para la misión. Y entonces en nombre de nuestro Fundador nos invitó a asumir nuestro Ideal Nacional y pregunto:

Familia de Schoenstatt de Monterrey, ¿Vas conmigo…? Respondiéndole nosotros desde el corazón “Si Padre, vamos contigo”. Y así pregunto a cada Rama. Se sintió fuerte responder así, en voz alta, haciéndonos conscientes de que asumimos la misión en alianza con el PJK y la Mater.

Peregrinamos al Santuario y ahí la Eucaristía concelebrada por nuestros tres sacerdotes que nos invitaron al agradecimiento por nuestro Fundador, por su carisma y con una hermosa homilía en la que el Padre Andrés nos motivó con cuatro frases del PJK :

*Salgan al mundo, enciendan al mundo. El mundo en llamas necesita nuestro fuego para volver a encenderse por Dios, con Dios y por María y eso implica una profunda tarea de renovarnos en la espiritualidad y en el carisma de nuestro Fundador.

*Somos ocupación predilecta de Dios y quiere que a través de nosotros se haga patente Su amor para el mundo. Él nos conoce, conoce nuestras debilidades, pero sabe también que podemos aportar al mundo y a la sociedad.  Nada sin ti, nada sin nosotros, confiados plenamente en el querer de Dios y de la Mater. Dios está presente en mi vida, en mi pensamiento y en mi historia y desde ahí quiere cambiar a este mundo, sociedad y entorno.

*Nuestra fe exige un salto mortal. Vincularnos con nuestro Fundador no solo espiritual y afectivamente, lo cual es muy bueno y necesario, pero también la vida nos exige arriesgarnos para llevar nuestro carisma al mundo y a la sociedad. Decía el PJK en el año 29: “A la sombra del Santuario en los próximos siglos en Alemania y mas allá de sus fronteras se decidirá fundamentalmente los destinos de la Iglesia” ¿Creemos realmente en ello? ¿A la sombra del Santuario es decir desde mi Alianza de amor creo que se están decidiendo los destinos de mi trabajo, de mi familia, de mi entorno de amigos? Atreverse a dar el salto mortal, no quedarse encerrado en cuatro paredes sino atrevernos a salir, es por ello por lo que este año habrá de estar marcado con Proyectos sociales, apostólicos, proyectos del Santuario para influir conscientemente el destino de nuestro México, de nuestra ciudad, del mundo y de mi historia personal, de mi vida.

*La Mater es nuestro TU concreto. Es necesario que en este año sintamos que con Ella todo lo puedo, que sin ella me faltará algo importante para comprender el carisma del Fundador y para llevarlo a la realidad de mi mundo.  Escuchémosla a Ella que nos dice: Traedme nuevos corazones para que aquí puedan encontrarse conmigo y con Dios.

Finalmente menciono que nos necesitamos para trabajar juntos cada uno con su aporte particular, para que el carisma del Fundador podamos llevarlo al mundo.

Y así una celebración rica para nuestro espíritu y que me hizo pensar cuánta razón tiene esa frase del P. Guillermo Carmona que dice:  El Año del P. Kentenich es una invitación a “canonizarlo con nuestra vida”

Gracias Mater por un hermoso día de Alianza, gracias por un inicio del Año del Padre con una vivencia fuerte y gozosa. Gracias por estar ahí en tu Santuario siempre dispuesta a recibirnos y a seguir dándonos tu amor, tu cobijamiento.

Al regreso a casa fue delicioso postgustar lo vivido y hoy en la lucha de día a día buscar hacer realidad los propósitos ahí surgidos.

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