Misa Despedida Padre Stefano

Una mañana soleada nos regaló este pasado domingo 27 Dios nuestro Señor.

Tal vez quiso hacerlo a propósito, porque sabía que en muchos corazones había una mezcla de tristeza y melancolía, ya que había llegado la fecha, de la misa de despedida para nuestro querido P. Stefano, en el Santuario “María camino al cielo”.

 Con una gran asistencia comenzó la celebración, oficiada por el mismo P. Stefano y concelebrada por el P. Carlos Padilla y el P. Guillermo Múzquiz.

 En su homilía agradeció a Dios por todos los regalos recibidos en estos 15 años en Monterrey, que son tres cuartas partes de su sacerdocio, “me hice sacerdote regio” dijo entre otras cosas. Citó una frase del P. Kentenich en el acta de prefundación “y sobretodo les pertenece mi corazón”, y dijo que se quería quedar con esa frase. También nos animó a seguir soñando, trabajando, creciendo como familia en amor a María y al santuario.

 Le siguieron ofrendas significativas y frases emotivas de agradecimiento, por parte de las diferentes ramas; frases dichas con lágrimas y nudos en las gargantas.

 El padre durante las ofrendas, recibió como regalo de parte de la Familia, una estola. Y con la espontaneidad que lo caracteriza, abrió el presente y decidió estrenarla. ¡Un gesto que a muchos nos gustó mucho!

 Al término de la Eucaristía, como es ya costumbre en la misa que le corresponde a la Rama, pasaron al frente los matrimonios que celebraban su aniversario… Sin duda, un regalo inolvidable para todos ellos, recibir esa bendición en esta misa tan especial.

 Y quizás el momento más emotivo, sucedió después. Una larga valla de pequeños, ataviados con color blanco, y portando simpáticos dibujos y letreros donde leíamos “GRACIAS”, flanquearon el paso del P. Stefano. Él, como siempre, con tierno detenimiento, uno a uno, fue bendiciéndolos, mientras se escuchaba el atinado canto de “AMIGO”. Todos los corazones de los presentes latían al mismo son… un son un tanto melancólico por tener que dejar ir a alguien TAN QUERIDO por todos.

Y al término de esa hermosa canción, mientras el padre seguía dando y recibiendo muestras de afecto, el coro interpretó “Yo soy tu amigo fiel”, de la conocida película animada Toy Story. En definitiva, todos sentimos que el padre Stefano nos dedicaba a cada uno, las frases de esta canción; al mismo tiempo, que nosotros sentíamos dedicársela a él.

Y es que queríamos, de alguna manera, sellar una promesa de fidelidad; porque un verdadero amigo resiste tiempo y distancia.

Nadie nos queríamos ir del lugar sin un abrazo, un último recuerdo, una bendición de este padre tan querido y quien ha tejido innumerables historias en esta ciudad.

Él, paciente y sin prisa, se dió tiempo para saludar a cada uno; bromear, bendecir y aunque no es su actividad favorita, tomarse fotos. La Mater, seguro se deleitó con estos momentos, donde podía constatar que este hijo suyo, ha sido fiel a su misión.

“Me preguntan si estoy listo. No sé si estoy listo, pero sí estoy dispuesto”

¡Que esta frase de su homilía, querido P. Stefano, la podamos hacer vida!

Que lleguemos nosotros a ser, igualmente, dóciles a la voluntad de Dios y decir SI, como María, y como usted, al querer de Dios.

Monterrey, y los corazones de todos nosotros, siempre serán su casa…

¡Oramos por usted!

Y agradecemos infinitamente el don precioso de Dios y de la Mater, de haber coincidido y que nos haya dejado tantas enseñanzas indelebles.

¡Schoenstatt Monterrey siempre suyo!

MDPS-1.jpg
MDPS-3.jpg
MDPS-5.jpg
MDPS-7.jpg
MDPS-10.jpg
MDPS-11.jpg
MDPS-12.jpg
MDPS-13.jpg
MDPS-14.jpg
MDPS-15.jpg
MDPS-16.jpg
MDPS-17.jpg
MDPS-18.jpg
MDPS-19.jpg
MDPS-20.jpg
MDPS-21.jpg